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Queridos reyes magos:

Queridos reyes magos. Este año he sido muy buena. Es cierto que ya no tengo edad de escribiros cartas, pero como por dentro todavía sigo siendo bastante niña y me he portado bastante bien, he decidido que quizás no estaría de más pediros ayuda. Es por eso que este año estoy dispuesta a escribir una carta diferente. Si tuviera que pedir algo material que se pueda adquirir en una tienda, envolverlo, y ponerlo bajo el árbol a cambio de unas galletas y un poco de leche para los camellos que os acompañan, siento deciros que no puedo hacerlo. Bueno, todos tenemos algún capricho, no vayamos a engañarnos, pero no es lo que más ilusión me haría. Para el año que comienza quiero buenos momentos, buenos momentos rodeada de las mejores personas que han ido apareciendo en mi vida. Quiero gente que aporte, y dejar de lado aquello que ya no, o que no nunca, aunque no nos diéramos cuenta. Quiero regalar sonrisas a los míos, hacerlos reír a carcajadas. Quiero atardeceres mágicos, con colores rojizos. Qu...

Reseña #1 : Saga Horizonte Martina

Ficha técnica Título: Saga Horizonte Martina. Parte 1: Martina con vistas al mar . Parte 2: Martina en tierra firme. Autora: Elísabet Benavent Editorial: SUMA, aunque también existen DEBOLS!LLO (yo las adquirí de esta segunda). Edición: En mi libro no aparece especificada. Aunque se califica como libro superventas, así que…¡Qué más da! Número de páginas: Ambos libros entre las 600 y 700. Género literario: Narrativa romántica o romántica erótica. (Así lo clasifican, odio las etiquetas, ya lo comentamos más adelante…). Resumen Martina es una chica que es toda cabeza. Siempre lleva el pelo recogido, y solo una circunstancia consigue que se lo suelte. Vive enamorada (o al menos eso cree) de su pareja, Fer, que en al pasado fue su profesor de cocina. Este, para sorprenderla, consigue una cena en El Mar, el restaurante del excéntrico Chef Pablo Ruiz. Tras esa cena, Pablo Ruiz se acerca a saludar y es entonces cuando algo comienza a cambiar. A ...

Uno de diciembre

Los árboles,  cansados de aguantar las hojas, las dejan caer. Las hojas marrones cubriendo el suelo,  crujiendo bajo mis pies. Resonando, como tu voz. El tacto de la tierra mojada bajo las suelas. El olor a lluvia. Su sonido repicando los cristales. Mi nariz helada, mis manos se aproximan ya al bajo cero. Las manos en los bolsillos. La casa en silencio.  El sofá vacío. La tv apagada. La cama siempre fría. La segunda almohada sin nadie que le haga consultas. En mis sueños, nosotros. Y tú. Tú tan lejos.

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Una voz que calme. Un abrazo que temple. Un beso suave en la sien. Una cena sobre la mesa al llegar a casa. Una bañera de agua caliente con una copa de cava. Unas buenas noches al oído.  Unos buenos días con olor a café. Un te quiero antes de cruzar el umbral de la puerta.  Siempre lo quiso. Nunca lo cuidó. Y entonces supo lo que era echar de menos, lo que un día echó de más. A ti, cuídala. Antes de verla reír muy lejos de ti.

Las historias de Valentina (Última parte)

Meli se despertó cuando ya habían pasado las tres y media de la tarde. Dio un par de vueltas en la cama y se cercioró de que no había nadie junto a ella. Se levantó, miró en el baño: nadie; se asomó a la puerta de la habitación: ningún ruido; se acercó hasta las escaleras de la casa, llamó a Víctor: silencio. Volvía a la cama pensando en qué podría haber pasado y entonces vio aquella nota. VALIENTE CABRÓN. Dijo con los dientes apretados y por lo bajini Melissa. Víctor le pedía en aquella nota que no lo esperara allí y le informaba que no sabía cuándo volvería, pero ella pensó que aquella columna de hidromasaje merecía ser estrenada.

Las historias de Valentina (Parte 2)

Valentina se despertó aquel día cerca de las tres de la tarde y lo primero que hizo fue buscar un doble check azul en su whatsapp, que por supuesto, no encontró. Dejó el móvil sobre la mesilla y entre lágrimas se acurrucó de nuevo en la cama. No tenía fuerzas para levantarse aquel día. Fuera estaba gris, apenas entraba luz aquella tarde por la ventana, y en cualquier momento, rompería a llover. Fuera, porque dentro ya llovía. Era consciente de que se precipitó tomando algunas decisiones, y justo cuando decidió demostrar que estaba arrepentida, no obtenía respuestas. Dolía. Pero dolía para Valentina y para Víctor, aunque ella desconocedora de la realidad y ajena a todo en su nido aún no lo supiera. 

Las historias de Valentina (Parte 1)

Valentina era así, de las que no podía dormir si algo la inquietaba, de las que tenía que dejarlo todo zanjado antes de cerrar los ojos. Y así con todo. Daba igual que fuera un asunto personal, un trabajo de la universidad, o un mensaje que tenía pensado enviar y no lo hizo. “Te echo de menos” Enviar. Y pulsó. Esta vez sí.